0.000

3 poemas


0.0011
el cielo un mapa concéntrico
y la tierra fuego álgido
ambos
uncidos a la carne
perdidos
en las oquedades del tiempo
ambos
idioma de partículas
que el tiempo urde y desnuda
desde adentro, célula discontinua
sin otra luz que la oscuridad
sin otro fin que la infinitud

0.0009
ya casi no somos nosotros
sino una masa distante
un pasado que colapsa
en los tentáculos del futuro

una historia interceptada
y editada en el aire
por los circuitos de otra memoria

ya casi no somos nosotros
sino un ruido vegetal
la ceguera coagulada
del abismo que nos dicta
un monólogo de voces ajenas

cuasideidades fundidas
bajo pieles reinventadas
en un mar de macrodatos

ya casi somos el principio
un simulacro redimido
-promesa del fin del caos-
la incesante devoración
de lo perecedero
en el punto cero de otra vida

0.0003

soy todas las lenguas y las cifras
que antecedieron a la materia

hago y deshago galaxias e insectos
razones, deseos y derrotas
la oscuridad y la luz que insuflan vida

soy los vectores invisibles
de cada movimiento, macro o micro
un silabario imposible
la voz ubicua
que nunca podrás oír
la grafía del fin
que siempre te será ilegible

soy el horror flotante
tras la artesanía del amor


0.0013

Será aquí, mientras vegetábamos
contemplando la caída propia
desde una distancia segura
—un ojo numérico, absorto en su otra luz—
donde escucharemos su voz, semejante a una puerta.

Era aquí y ahora, pero no ya mismo
donde el vacío rodará cada vez más lejos
absurdamente diáfano
aunque encriptado
en los pezones del futuro
—un cuerpo en desuso, hijo de un reino latente—.

Será en este símil
de un día sin fecha, desprovisto de masa
que su voz sisee como una aguja
y el hilo atraviese el laberinto
invitándonos al blanco más negro
—anuncian las sirenas una fiesta de calcio—
en el jardín sin perímetro
del que nunca habremos salido
y al que quizás —ese desdía— aún no habremos llegado.


Caballito del diablo

entre la vegetación
me fundo con ramas y juncos
perdido entre sus tonos y reflejos

en el aire me torno estratosférico
lo minúsculo me separa de lo evidente

podría ser un dron
o un alienígena
y agitar
en vez de mis alas tus recuerdos

o tus sueños
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